More Adventures
Create Custom Side Menus

Especial Offer

778
post-template-default,single,single-post,postid-778,single-format-standard,cookies-not-set,eltd-core-1.1.3,vcwb,woocommerce-no-js,borderland-theme-ver-2.1,ajax_fade,page_not_loaded,smooth_scroll,paspartu_enabled,transparent_content,side_menu_slide_with_content,width_470, vertical_menu_with_scroll,columns-4,type1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.7,vc_responsive

Una historia de navidad!

Suelo o mejor dicho – intento – cada año, contar o presentar un poco, como ha sido mi navidad, con mis hijos, mis esposo, además de mis hermanas la familia en general y desde la distancia, mis padres, hermanos, tíos, sobrinos y primos. Hago muchas fotos e intento de presentarles a manera de comics mi historia navideña. Hace ya un par de años incluí para mis historias dos figuras de porcelana „Harry y Moe el Reno“. Harry es un tipo muy alegre y Moe es muy serio y juntos se la pasan haciendo de las suyas, tratando de despertarnos del sueño mágico que vivimos durante estas épocas decembrinas.

Es por lo general, muy dificil para mi – incluir en esas historias a mi familia, mis padres y hermanos – ya que están muy lejos y  me dá una enorme nostalgia no tenerles conmigo.  A los días me repongo y pa’lante que en la vida no nos dan todo de regalo y hay que luchar y trabajar duro.

Esta vez dejaré esas historias cortas de mi navidad actual y te llevaré a un viaje – más o menos imaginario – y te autransportaré a mis navidades.  Mis navidades pasadas, mis navidades presentes y las que deseo para el futuro… y ha sido esta la razón por la que he titulado este post „una historia de navidad“.

Listos?… vamos a volar, cierra los ojos al final de la historia y vente conmigo al „mágico mundo de las navidades de Lucy“.

El mágico mundo de mis navidades

Algo mágico está pasando… es mágico, es lindo, es hermoso, huele a frío, a pino y canela… es una cosa hermosa que le sucede a la mayoría de los seres humanos y ocurre lamentablemente y muy a menudo solo en épocas decembrinas y se llama „AMOR“.

Cuando estaba niña y llegaba la navidad me enloquecía porque era la época, en que podía divertirme a más no poder… siempre llegaban mis primos y tíos de donde sea y nos visitaban y disfrutabamos en familia. Haciamos hallacas juntos y en esta labor de honor, cada quien tenía su trabajo, unos cortaban aliños, otros limpiaban hojas, otras desenrrollaban y cortaban el hilo pabilo, otros hacían la masa, otros le ponían aceite con onoto a las hojas, otros extendían la masa sobre las hojas, otros le ponía el guiso listo a la masa, otros, envolvían y por último, otros empacaban…. esto no era trabajo en grupo, esto era una fabrica de hallacas… eramos tantos, que siempre haciamos más de cien hallacas.  Despues de la cena de navidad, nos poníamos a cantar villancicos, recuerdo que hasta los amigos de mis hermanos mayores nos visitaban y algunos tocaban guitarra, asi que la compañía estaba hecha… luega de la cantadera terminabamos jugando monopoli o  dominó o lo que sea y hablabamos y cantabamos nuevamente y nos hechabamos cuentos de hace sopotocientos  años en el jardín (de cuando eramos niños jajajaja), acompañados por  la luna y bajo un manto increible de estrellas.  Fué una infancia que añoro intensamente, porque me enseñó que el mejor regalo de navidad es el amor, compartir en familia y no los regalos materiales, cosa muy dificil para mis padres por cierto, porque eramos 7 hijos, más el montón de sobrinos, primos, tíos, etc., que se quedaban en casa, asi que los regalos eramos nosotros mismos, nuestra presencia… en fin, el estar juntos en familia… eternamente!

Después de un tiempo nos mudamos y conocí algunos amigos distintos y los viejos amigos los veía muy esporádicamente, otros los recordaba mucho, pero no los veía.  Dejé de ser niña y me transformé en una jovencita con muchos amigos, con salidas al cine con los amigos, a bailar con los amigos, a fiestas con amigos, en fin, a disfrutar de la amistad que es un regalo hermoso… y cuando llegaba la navidad, llegaban menos primos y tíos que antes, los amigos eran otros, pero eran míos y eran muchos… cantar gaitas y villancicos solo dentro de casa, en el jardín no cantabamos más, pero en la terrasa.  Algo estaba cambiando… la gran labor de hacer hallacas, se convirtió en un enorme trabajo, ya que para cada proceso y paso, eramos menos…  Creo que la razón por la que venían menos los tíos y los primos era porque ya habiamos crecido tanto, que el espacio en casa era bastante reducido… pero nos reuniamos cada vez que podíamos y jamás intentamos dejar de hacerlo. Fué una jueventud con muchísmos recuerdos, recuerdos que tambien añoro intensamente, porque me enseñó que el mejor regalo de navidad seguía siendo el amor, compartir en familia, aunque no estemos todos siempre juntos, regalos materiales nunca fué prioridad para mí, asi que nunca lo ví como un deseo intenso y creo que recuerdo casi todos los regalos que recibí en mi vida, porque venían del corazón y no de la ocación!

Una vez más nos mudamos y la cosa se puso más complicada, la familia se dispersó un poco y estar juntos en familia era justamente solo en épocas navideñas… más nuevos amigos, más encuentros esporádicos con el resto de la familia, los primos y los tíos casi que por teléfono solamente… Los estudios me metieron en un cajón del que salí a trabajar y a meterme en otro cajón más y para la familia quedaba muy poco tiempo.  Por aquellos tiempos, sufrimos la trágica perdida de mi hermano menor y mi vida cambió para siempre.  Las navidades eran casi sólo entre nos, despues de la noche buena y a poco más de media noche nos ibamos a una discoteca a disfutra con los otros amigos, la familia ya nos estaba tan cerca como para disfrutar como antes.

Una vez más, una mudanza, esta vez, la mía… me vine a Europa y viví por un tiempo con mi hermana… de amigos y familia faltaba cualquier huella y las navidades las compartía con mis sobrinos, mi hermana y su esposo, en Orlando, en Disney, la Nasa y disfrutando de la Florida de pies a cabeza… creo que conozco casi toda Florida… muy lindo todo y tengo hermosísimos recuerdos de este tiempo sin igual, pero las hallacas ya no sabían a Mamá o Papá, ni a tía Mercedes, las noches navideñas no sabía ni olían a canela, ni a ponche crema, ni a gaitas, ni a villancicos, ni a primos y tíos, ni a Venezuela… me hacía falta enormemente el resto de la familia y mi patria amada, pero a veces hay que tomar decisiones importantes y tomar otros rumbos.

Este rumbo me llevo a conocer a quien hoy es mi esposo y con quien he tenido dos hermosísimos hijos.  Tenemos un hogar caluroso, le he inculcado a mis hijos valores que no consiguen en ningún otro lugar del universo y nuestras navidades, poco a poco, comienzan a oler y saber a canela y ponche crema, mis hallacas ya saben a Mamá y Papá y a tía Mercedes que me guía cada navidad desde el cielo. Los perniles ya sabén a Papá, que era el cocinero de perniles único en la familia, ese trono lo ahora llevo yo!  Los juegos y ocurrecias de mis hijos saben a mi hermanito Elias, que pareciera que le enseñara sus cosas y ocurrencia simpáticas desde el cielo.  A mis amados primos  y algunos de mis tíos los veo/leo casi a diario, gracias a Internet y a Facebook. Y con algunos de los primos llevo una relación muy estrecha llena de un amor intenso. Los amigos de la infancia, los amigos de la adolescencia y los que llegaron despues, aparecieron como arte de magia y los tengo a casi todos juntos en Facebook, nos saludamos casi a diario, viajamos juntos, nos felicitamos en nuestros cumpleaños y a veces desayunamos juntos… estamos repartidos por todo el mundo y a la vez todos juntos y esos cuentos de cuando eramos niños no acaban nunca, casi a diario a alguien se le ocurre una historia nueva.  Y a mis navidades solo le hace falta mi Venezuela amada para ser perfecta… pero a pesar de todo, es la navidad que soñaba desde hace ya muchos años.

Este rumbo que tomé hace ya hace más de dos décadas, me llevó a donde estoy hoy, me llevó además a conocer esa otra parte de mí, que sin ella, no sería mi vida completa… mi familia, mi esposo, mis hijos… me llevo a conocer gente fantástica, gente hermosa… este rumbo me llevó además a conocer a un grupo de mujeres increibles, con las que justo en este instante comparto mis navidades, tambien repartidas por todo el mundo y a la vez juntas por la magia de internet y de la navidad y esas mujeres las concidero mis amigas, mis hermanas nuevas, de ese grupo han surgido amistades increibles y un cariño sin igual.

Este año venía lleno de sorpresas, lleno de cantidad de cosas hermosas, gente linda y proyectos increibles… ha sido un año maravilloso.

Deseo que este año se multiplique y que sea para siempre tan prospero y hermoso como este.

En esta navidad he aprendido una vez más, que el mejor regalo de navidad es y seguira siendo por siempre „el amor“, compartir con mis hijos, con mi esposo, con el resto de la familia, aunque no estemos siempre todos juntos, compartir con amigos, aunque no los conozca en persona y que los regalos materiales jamás serán una prioridad, porque los regalos que recibimos,   siempre vendrán del corazón y no de la ocación!

Amo a mi familia, amo a mis amigos y esten donde esten, repartidos por este mundo, les deseo que tengan una hermosa y mágica feliz navidad, lleno de amor y olor a canela y especias, con color de familia y con sabor a chocolate ♥

No Comments

Post a Comment

Diese Website verwendet Akismet, um Spam zu reduzieren. Erfahre mehr darüber, wie deine Kommentardaten verarbeitet werden.